diumenge, 16 d’octubre del 2011

Domingos de mierda

Me encantaba pasar los domingos contigo. Aquellos domingos sin resaca, en los que contigo me sentía feliz. Abrazados, mirando una película. Esas películas de las que no me enteraba porque estaba demasiado ocupada imaginando que podíamos hacer después. Mirar películas hasta caer dormidos. Dormirnos y despertarnos.
Despertarnos hambrientos, tan hambrientos como para comernos el sol.
Y que me dieras de merendar... Echo de menos esas magdalenas con chocolate que compraba tu madre. Estaban riquísimas.
Y fumábamos, fumábamos en tu balcón, mirando Esparraguera y viendo la gente pasar. Fumábamos, escuchando música, cantando y riendo.
Yo soltaba el humo y te besaba. Te besaba con ganas, como siempre. Con ternura. Y tenía que alzarme. Y tu reías... Siempre reías cuando me alzaba...
Y  me abrazabas fuerte, con aquellos abrazos en los que te duelen las costillas, pero a pesar de eso no quieres que dejen de apretar.

Eran unos domingos de mierda, pero eran nuestros.
¿Y ahora qué queda de ellos?
Nada.



 ♥ (Pero sé que pronto volveré a pasar un domingo de mierda contigo)

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada