¿Recuerdas? ¿Recuerdas cuando te prestó su jersey?
Dormías con él puesto, o simplemente abrazándolo, para así abrazarte a su aroma también.
Lo guardabas bajo llave, no lo lavabas y lo olías cada dos por tres.
Altibajos nos golpean cada vez más, pero allí sigue su aroma. Persiste en aquellos viejos hilos entrelazados. Como hace tiempo.
Y cuando las cosas van mal lo primero que se te ocurre es ponértelo y al menos sentir su calor.
Claro que si. Claro que lo recuerdas Lo recuerdas a él. Recuerdas su aroma.
Aquel que en los próximos meses echarás tanto de menos
Dormías con él puesto, o simplemente abrazándolo, para así abrazarte a su aroma también.
Lo guardabas bajo llave, no lo lavabas y lo olías cada dos por tres.
Altibajos nos golpean cada vez más, pero allí sigue su aroma. Persiste en aquellos viejos hilos entrelazados. Como hace tiempo.
Y cuando las cosas van mal lo primero que se te ocurre es ponértelo y al menos sentir su calor.
Claro que si. Claro que lo recuerdas Lo recuerdas a él. Recuerdas su aroma.
Aquel que en los próximos meses echarás tanto de menos
Añoranzas, recuerdos, todo lo que quieres retener por más tiempo y es ese precisamente, el tiempo el que decidirá que ya es hora de dejar partir.
ResponEliminaUn saludo.
Me encanta experimentar la sensación de poder oler el jersey de esa persona tan importante en nuestra vida, y darse cuenta de que tu vida es él.
ResponEliminaMe gusta tu lectura (;
Saludos de Vamp.