Y ahora debería decir todo lo que espero que pase este año y todo lo que he dejado escapar en este último que acabamos de abandonar...
Supongo que aunque no lo haya hecho todo bien, está hecho a mi manera. Que nadie dijo que fuera ni fácil, ni llevadero, pero un año más se ha ido y aquí estoy yo.
2011... Un año lleno de sonrisas y lágrimas. De nervios e impaciencia. De tempestades y reconciliaciones. De llegar a Barcelona contenta como una cría abriendo los regalos el día de reyes y salir de ella con el alma en los pies. De pensar que sólo por que sea algo temporal debo dejar de sentirme mal por no estar a tu lado. De conocer mejor a mi gente del sur y que sigan calando hondo en mi. De abrazos y confesiones. De fiestas, de no acordarse de lo sucedido la noche anterior. De cosas obscenas en lugares inapropiados... y en apropiados también. De repentinos aumentos de la pulsación y de peticiones de matrimonio. De cantar una y otra vez la misma canción. De sonrisas, de sueños bajo su manta y de caladas en el balcón.
Y pido que este 2012 se asemeje, aunque sólo sea un poquito, a este último año.
















Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada